La educación básica en Guatemala enfrenta retos significativos, incluyendo altas tasas de deserción escolar y habilidades básicas insuficientemente desarrolladas. Estos problemas se acentúan en los grupos vulnerables como son los estudiantes de áreas rurales, niñas y personas con discapacidad. La pandemia de COVID-19 ha exacerbado aún más estos desafíos al exponer las carencias en recursos y acceso tecnológico.
Mediante un acuerdo con USAID, RTI International colabora con diversas instituciones locales, como Fundación de la Caficultura para el Desarrollo Rural (Funcafé), Universidad del Valle Guatemala (UVG), Fundación Sergio Paiz Andrade (Funsepa) y Wayfree implementando el proyecto Educación Básica de Calidad para la Transición (Basic Education Quality and Transitions -BEQT) para mejorar la adquisición de destrezas básicas de lectoescritura, matemáticas y habilidades socioemocionales, y promover la transición de estudiantes de primaria al ciclo básico. Educación Básica de Calidad para la Transición se enfoca en estudiantes de cuarto a sexto de primaria y primero básico en doce municipios priorizados de los departamentos de: Huehuetenango, San Marcos, Quiché, y Baja Verapaz.
Para identificar las barreras de transición educativa desde los actores clave locales, RTI y Funcafé llevaron a cabo un estudio cualitativo en seis de los doce municipios de intervención del proyecto, enfocándose en aquellos con altos índices de inasistencia escolar, migrantes retornados y población indígena. Se realizaron 46 entrevistas y 25 grupos focales con diversos actores clave, desde jóvenes y padres hasta directores de escuelas e institutos.